Incapacidad permanente total para el desempeño de la profesión habitual
Se considera que inhabilita al trabajador para la realización de todas, o las tareas fundamentales ,de su profesión, pero no para dedicarse a otra distinta.
Para tener derecho a pensión por incapacidad permanente total es necesario:
  • Estar dado de alta en la Seguridad Social o situación asimilada.
  • Tener menos de 65 años y/o no tener acceso a pensión de jubilación contributiva.
  • Si el origen es una enfermedad común, y el trabajador  tiene menos de  26  años de edad, deberá  haber  cotizado  a  la  Seguridad
          Social la mitad del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió los 16 años y la del hecho causante de la pensión.
  • Si tiene más de 26 años, debe haber cotizado la cuarta parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió 20 años y la del
          hecho causante de la pensión, con un mínimo, en todo caso, de cinco años. Además, la quinta parte de ese período mínimo deberá
          estar comprendida dentro de los 10 años inmediatamente anteriores al hecho causante.
  • La prestación, que tiene carácter de pensión vitalicia, es del 55% de la base reguladora, porcentaje al que ha de sumársele un 20% más, si el trabajador tiene 55 o más años, y está en paro.
  • La pensión es incompatible con el desempeño del mismo puesto de trabajo en la empresa.
  • El cobro del 20% añadido al 55% de la base reguladora,  es incompatible  con  la  realización de cualquier  trabajo,  sea por  cuenta
          propia o ajena.