BULLING

      Término inglés utilizado para denominar aproximadamente la intimidación entre iguales, es el conocido ACOSO ESCOLAR.

      El acoso y victimización es un fenómeno que siempre ha estado presente en las aulas, todos recordamos a aquel compañero con el que todos se metían. Actualmente, el problema es que las conductas son más graves y tienen peores repercusiones para las víctimas.

¿Qué hacer?

     En un primer momento, es importante acudir al colegio y si las agresiones continúan acudir a CUADROS CASTAÑO a solicitar consulta legal y, en su caso, estudiaremos la posibilidad de acudir al juzgado.

     El ámbito escolar es determinante en el establecimiento de las relaciones del alumnado entre sí, y de éste con su profesorado. Tanto los aspectos estructurales de la institución educativa como su dinámica, son muy importantes a la hora de explicar y, sobre todo, de prevenir los abusos en los centros. Las actitudes del profesorado frente a las situaciones de intimidación y victimización son decisivas para abordar el problema.


¿Cómo detectarlo?

     Si los padres detectan que sus hijos están siendo presionados, lo primero que deben hacer es intentar hablar con ellos, escucharles y recoger toda la información que sea posible, una vez que han confirmado sus sospechas es fundamental ponerlo en conocimiento del tutor o del director del centro educativo.

     Existe una serie de señales o indicios que nos pueden indicar que nuestro hijo está sufriendo intimidación, por ejemplo:

    a) Le gastan bromas desagradables, le llaman por apodos, le insultan, ridiculizan, se ve envuelto en discusiones y peleas en las que se encuentra indefenso, le quitan los libros, el dinero, le rompen la ropa, tiene heridas, arañazos, cortes y no es capaz de dar una explicación clara de cómo se han producido.

    b) Suele estar solo en los recreos.

    c) Tiene un aspecto deprimido, triste.

    d) Disminuye su rendimiento escolar.

    e) Tiene temor de ir a la escuela, tiene poco apetito, dolores de cabeza frecuentes, dolor de estómago.

     Por supuesto, ninguno de estos aspectos, si se presentan de forma aislada es un indicador de que pueden estar sufriendo intimidación, pero si se presentan varios juntos y se repiten en el tiempo, nos pueden estar alertando sobre este fenómeno.

     La mayoría de las veces, ni los padres, ni el centro se enteran de la situación de acoso, y cuando lo hacen ésta es tan grave que las consecuencias son impredecibles.


Posibles causas del Bulling

     Las razones son muchas y muy variadas. Tienen que ver tanto con el entorno como con sus características personales. Suelen ser niños impulsivos, que no saben negociar, con falta de empatía hacia la víctima. En ocasiones las pautas familiares de crianza son inadecuadas, son familias en las que la violencia es una forma de resolver los problemas, a veces son familias rotas, etc. No debemos olvidar que en nuestra sociedad la violencia es algo con lo que nos encontramos continuamente y que se nos muestra como una forma lícita de resolver los conflictos.


La presencia de los adultos

     Podríamos afirmar que existe una relación entre la presencia de profesorado y la cantidad de problemas de agresión en los centros educativos. Quizás a mayor número de profesorado que vigila durante los períodos de descanso, desciende el número de incidentes relacionados con la agresión en la escuela.

     Por ello es importante disponer de número de personal suficiente con intención de intervenir en los centros para abordar los períodos de descanso.

     Por tanto la poca o escasa supervisión de los recreos, la falta de respuesta de apoyo a la víctima por parte del profesorado y del alumnado no implicado, la falta de reglamentación sobre este tema, la falta de comunicación entre profesorado y alumnado y la falta de comunicación y cohesión entre el profesorado, se señalan como otros aspectos organizativos y de convivencia de la comunidad educativa que pueden estar influyendo sobre las conductas agresivas e intimidatorias.

     En definitiva el fenómeno del bulling es algo común en nuestras escuelas y que no diferencia de etnias, zonas urbanas o rurales, escuelas privadas o públicas, chicos y chicas, etc.

     Corresponde a las Administraciones Públicas dotar de recursos económicos, formativos y personales a los centros educativos para que no se sientan desprotegidos y desorientados en su trabajo.

     Se trata de una cuestión de derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución Española , por el alumnado tiene el derecho a que sentirse a salvo en la escuela, lejos de la opresión y la humillación intencional repetida que implica el bulling.