Daños derivados del Mal Estado de las Instalaciones Escolares
Concepto

Con carácter general, el Consejo de Estado suele estimar las reclamaciones de responsabilidad patrimonial, cuando el resultado de las instalaciones influya realmente en la producción del evento lesivo, siempre que la propia actitud de la víctima no lo provoque.

Ejemplos: Socavón en cancha baloncesto, toboganes no homologados, caídas de porterías de fútbol sala que no están bien ancladas, rotura de cristales que provocan lesiones...
En este punto debe hacerse alusión a la doctrina general en la materia sin perjuicio de hacerse una alusión especial a los daños derivados de la caída de porterías y canastas.
a) Con carácter general, el Consejo de Estado ha estimado las reclamaciones de responsabilidad patrimonial, cuando el estado de las instalaciones influya realmente en la producción del evento lesivo. Así, por ejemplo, se estimó la reclamación por los daños sufridos por un alumno que metió un pie en un socavón de la cancha de baloncesto considerando que "el daño se produjo a consecuencia del mal estado de las instalaciones escolares"; o cuando el alumno bajó por un tobogán de goma-espuma y chocó con una estantería de libros "lugar a todas luces inadecuado”.
La jurisprudencia también ha considerado el mal estado de las instalaciones como título de imputación suficiente con el servicio público educativo. En el orden contencioso-administrativo, se ha estimado la reclamación formulada por los daños derivados de la rotura de un cristal de la puerta del aula, sin mayores razonamientos.
b) Un supuesto de particular importancia es el relativo a las reclamaciones por los daños sufridos por la caída de las porterías de fútbol-sala y de las canastas de baloncesto.
- Supuesto de las porterías de fútbol-sala.
En estos casos, a pesar de la acción del alumno es la que ha provocado la caída de la portería, se ha accedido a la estimación de las reclamaciones planteadas, por considerar que la portería debe estar anclada al suelo para garantizar la seguridad de los alumnos.
De hecho, así lo exige la normativa vigente, concretamente las reglas de juego 2000/2001 aprobadas por la Federación Española de Fútbol Sala en la que se dispone que las porterías no deben estar fijas, para a continuación precisar que han de poseer un "sistema antivuelco" (Regla 1.1.7.d), facilitándose, incluso, un gráfico del sistema recomendado.
Siendo esta prescripción aplicable a las competiciones oficiales, lo es más, si cabe, cuando se trata de un juego realizado en el patio de un Colegio Público, en el que los participantes son menores de edad".
Igualmente, en la jurisprudencia menor del orden civil puede encontrarse un pronunciamiento estimatorio de la pretensión indemnizatoria formulada por tos abuelos de un menor que resultó lesionado al caerse la portería que no tenía el correspondiente anclaje, por decisión de la Directora que quería facilitar su desplazamiento, con los que creó el riesgo previsible de que pudieran en un momento caerse y causar mal.
Un supuesto particular es del alumno que, al festejar un gol, se quedó enganchado por el anillo que llevaba en su dedo meñique, con una argolla de la portería, amputándole un dedo, supuesto que la jurisdicción contenciosa decidió resolver estimatoriamente.
- En el caso de las canastas de baloncesto.
El Consejo de Estado se mostró favorable a indemnizar una reclamación en un supuesto en el que, al intentar los alumnos enderezar el aro la canasta, venció la estructura metálica.
En un supuesto similar, el Tribunal Supremo estimó la reclamación formulada por la caída de un armazón de una canasta de baloncesto, al entender que "se mantuvo en el patio un armazón metálico inútil para su finalidad originaria de canasta de baloncesto, en el que los niños solían colgarse usándolo a modo de columpio con el consiguiente peligro.”