Suicidios en Hospitales
* Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 16 de marzo de 1.999 que confirma la SAN 4.3.1994 y concede una indemnización y a los dos hijos de una fallecida La responsabilidad de la administración se fundamenta en no haber adoptado las determinaciones y cuidados necesarios para prevenir las consecuencias que la enfermedad que padecía la interna podía comportar. No estamos ahora ante la evidencia de un intento de suicidio previo al ingreso en el hospital sino que se trata de una enferma psíquica diagnosticada que está ingresada en el hospital, donde se tiene perfecto conocimiento de su estado como lo demuestra el hecho de que fue trasladada a una habitación independiente debido al agravamiento de su situación, pero sin tomar precauciones para evitar un intento de suicidio que, a pesar de no existir antecedentes, es una de las posibles consecuencias de su enfermedad. Por ello, si el suicidio se produce parece clara la responsabilidad de la administración por no evitarlo, a pesar del tratamiento al que estaba sometida la enferma. La ausencia de más datos en el texto de la sentencia no nos permite hacer una valoración más precisa de las circunstancias concurrentes en este caso.
* Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 9.3.1998. A.B.C. de 69 años, pensionista, fue hallado el 7.2.1990 por su esposa, inconsciente y tras un intento de suicidio, ingresó en la UVI y dos días después, 9.2.1990 fue trasladado del hospital a otro haciéndose constar en el alta del hospital anterior el intento de suicidio grave. En el nuevo hospital ocupó una habitación en la tercera planta para recibir tratamiento médico-psiquiátrico. Pocos días después, accedió desde su habitación al tejado del edificio desde donde se lanzó al vacío.El Tribunal Supremo estima el recurso de casación presentado por la actora, casa la sentencia de Audiencia que había absuelto totalmente al INSALUD y confirma íntegramente la sentencia de primera instancia, otorgando una indemnización.
     La responsabilidad del INSALUD se fundamenta en la falta de mecanismos de vigilancia y custodia suficientes. La defensa de la correcta actuación de la administración según el tratamiento que seguía el paciente, la vigilancia, observación y atención constantes, y el control casi continuo por parte de las enfermeras del centro no puede superar el hecho evidente de que alguna previsión, cuidado o atención falló si el enfermo a quien se le había diagnosticado tendencia al suicidio consigue suicidarse precisamente en el hospital donde se le ha ingresado para atender y curar esta tendencia. El TS afirma claramente que la habitación asignada al enfermo no debería haber tenido acceso al tejado y que la vigilancia a que estaba sometido no se podía detener en el momento de irse a dormir el paciente. La falta de estas medidas justifica la responsabilidad in eligendo o in vigilando, de la administración sanitaria por este fallo en la organización de los servicios y en la individualización de la adopción de medidas o medios materiales y personales.
* Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 22.7.1997. C. P. Z., de 58 años,, quedó ingresado el 6.4.1991, procedente del Servicio de Urgencias, en la Unidad de Psiquiatría del Hospital G. de P. Río después de haberse intentado suicidar . El paciente había estado ya ingresado en numerosas ocasiones anteriores por cuadro depresivo y diversos intentos de suicidio. El 24.4.1991 a las 23'35 h. Andrés salió de la mencionada Unidad, situada en la tercera planta del edificio, y sin que ningún celador, ATS o vigilante se lo impidiera subió a la planta decimoprimera del edificio donde penetró en la sala de espera y televisión, abrió una ventana y se arrojó al vacío falleciendo en el acto. La Demanda por daños morales y patrimoniales es aceptada en instancia y confirmada en audiencia y por el TS.
     La responsabilidad de la Administración sanitaria se fundamenta también aquí en la falta de vigilancia y control. El TS afirma que la más elemental prudencia profesional de los encargados del servicio exige que la salida de la unidad de psiquiatría de un enfermo que esté allí internado no sea decidida por él mismo: la salida debe estar controlada por un servicio de vigilancia. Esta carencia es imputable no sólo a los trabajadores concretos que no cumplieron con su misión, que no son demandados en el pleito, sino también a los encargados de la organización de estos servicios, que sí lo son, y a la administración sanitaria responsable del funcionamiento del servicio. La alegación de caso fortuito no es estimada porque, tal y como afirma el TS, el suicidio era plenamente previsible teniendo en cuenta las muy numerosas ocasiones, constatadas en el historial médico, en que el paciente había intentado suicidarse.
* Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 11.3.1995 que otorga una indemnización da los padres de una enferma depresiva que se suicida arrojándose al vacío desde la ventana del baño de la habitación que le había sido asignada. La paciente ingresa en el hospital a causa de un intento de suicidio por ingestión de cápsulas el 8.10.1988, y consta que ya lo había estado por el mismo motivo los días 25.5 y 20.8 del mismo año. Después de un lavado gástrico y de ser sometida a tratamiento con es instalada en una habitación de la denominada planta baja, que es, sin embargo, realmente un tercer piso. La mañana siguiente se produce el suicidio desde la ventana del baño, que estaba abierta y no tenía ninguna reja. La más elemental prudencia médica, y estrictamente humana, afirma el TS, aconsejaba ingresar a la paciente en una habitación donde no tuviera medios que facilitasen la previsible repetición del intento.
* Otras.
STS, 15.7.1991 que otorga una indemnización al marido de la suicida por falta de vigilancia cuando ésta era especialmente necesaria por las excepcionales circunstancias del caso. La enferma fue ingresada por lesiones físicas pero el marido advirtió al personal sanitario que su mujer tenía antecedentes psiquiátricos y estaba bajo tratamiento, como el personal sanitario pudo advertir por las extrañas reacciones que tuvo la enferma. Su comportamiento provocó que fuera trasladada a una habitación individual, que no reunía las condiciones de seguridad necesarias para evitar el suicidio: la enferma se arrojó al vacío por una ventana.
     Las Audiencias Provinciales y los Tribunales Superiores de Justicia siguen la misma línea: SAP Vizcaya, 22.6.1998: suicidio precipitándose al vacío de enfermo con antecedentes autolíticos ingresado en unidad psiquiátrica mientras se le conduce a pasear al aire libre (4 millones y 3,5 a cargo de una aseguradora); SAP Cantabria, 6.5.1997: suicidio de enferma ingresada en unidad psiquiátrica de hospital situada en la tercera planta del edificio y con ventanas accesibles (14 millones); SSTSJ Asturias, 24.4.1994: lesiones sufridas por enferma en intento de suicidio precipitándose al vacío desde la habitación donde está ingresada (5 millones y pensión vitalicia mensual de 150.000 ptas.); Castilla y León, 6.6.1994: lesiones sufridas en intento de suicidio por enfermo que había intentado suicidarse anteriormente en el mismo hospital (420.000 ptas.) y Navarra, 17.5.1993: enferma con antecedentes que había intentado suicidarse la misma tarde en que ingresó en el hospital que consigue huir de su habitación donde se le había aplicado sujeción mecánica, vistiéndose con ropa de calle, que se precipitó al vacío desde la planta más alta (octavo piso) de un edificio en construcción que se encontraba a 500 metros del hospital (20 millones viudo y 5 millones de ptas. a cada uno de los dos hijos).