La excarcelación de los presos por motivos humanitarios
Según datos del Ministerio del Interior existen en España más de 63.000 reclusos de los que un 20 % de ellos tendría VIH. La Organización Mundial de La Salud (OMS) y el Consejo de Europa recomiendan la excarcelación de los presos con SIDA, factores condicionados a un pronóstico de una favorable reinserción y buena conducta, no obstante el tribunal Constitucional ha precisado que debe prevalecer la circunstancia de enfermedad terminal. Este supuesto es excepcional y está contemplado por la ley junto con otros en el artículo 92 de la Ley de Vigilancia Penitenciaria, de incuestionable fundamento humanitario:
- Los sentenciados que hubieran cumplido las edad de setenta años, o la cumplan durante la extinción de la condena, y reúnan los requisitos establecidos, excepto el haber extinguido las tres cuartas partes de aquélla o, en su caso, las dos terceras podrán obtener la concesión de la libertad condicional.
- El mismo criterio se aplicará cuando, según informe médico, se trate de enfermos muy graves, con padecimientos incurables.
No obstante, en multitud de ocasiones el recluso fallece en prisión o en otros casos la excarcelación se produce cuando el recurso apenas tiene horizonte vital, en dichos casos sería viable plantear un procedimiento de responsabilidad patrimonial del Estado.