Daños sufridos por los internos en los centros penitenciarios
Concepto y realidad española
La media de reclusos en España en lo que va de año 2.006 , es de 62.176, casi el doble de los que había en 1990. En los dos últimos años, la población penal ha crecido en 4.000 personas, lo que ha puesto al límite las costuras penitenciarias españolas.

La directora general de Instituciones Penitenciarias , Gallizo reconoció que este fuerte aumento no estaba previsto en el plan de construcción de cárceles de 2001, esta masificación hace que las anomalías en las cárceles españolas vaya en aumento, España ha conseguido así situarse como el país de la Unión Europea con la tasa más alta de encarcelados. Por cada 100.000 habitantes hay 146 presos, mientras que en el Reino Unido, el segundo país de la UE con más reclusos, hay 140.

Para determinar Responsabilidad Patrimonial, se requiere un elemento de ANORMALIDAD EN EL SERVICIO PENITENCIARIO, que permita establecer una relación de causalidad.
Supuestos de Anomalía
Omisión alguna por parte de los servicios públicos penitenciarios, observación de los reclusos, recuentos de los internos, cacheos, requisas, controles, no llevar a cabo el seguimiento oportuno de los reclusos no haber realizado detectado exámenes que determinaran un grado de enfermedad que hubiese aconsejado la adopción de medidas de vigilancia intensiva que fueran incumplidas por parte de la Administración, no percatarse de una paliza a un preso ( STS, Sala Tercera, 18 de Noviembre de 1.996) , interno que se había quejado de las amenazas y ataques de que era objeto y que le llevan a la muerte ( STS, Sala Tercera, 13 de Junio de 1.995).
Objetos peligrosos
En lo que se refiere a la configuración de la celda o a la existencia en ella de instrumentos que pudieran favorecer los intentos de suicidio, se constata que la autoridad administrativa penitenciaria, debe proceder a retirarlos.

Hay que distinguir entre elementos inofensivos y objetos peligrosos, por ejemplo, un utensilio directamente empleado por un interno, como una sábana: "no constituye un elemento especialmente para una tentativa de ahorcamiento y por el contrario, constituye un elemento aparentemente, inofensivo para el descanso de cualquier persona". Sí constituyen, sin embargo, responsabilidad del Estado el fallecimiento de un recluso, que se quitó la vida con el cinturón que portaba y que no fue retirado; Sentencia del Tribunal Supremo, Sala Tercera, de fecha 30 de marzo de 1.999. , el apuñalamiento de un recluso a otro STS, Sala Tercera 13 de marzo de 2.001.
Análisis en detalle de la Responsabilidad
Debemos comenzar por señalar que el criterio de la objetividad que en nuestro país tradicionalmente se viene predicando de la responsabilidad patrimonial de la Administración ha resultado matizado en el ámbito de la que se pudiese decretar en relación con el funcionamiento de la Administración penitenciaria.

Siguiendo la misma línea, afirma el Consejo de Estado en su dictamen 1539/1992, de 27 de enero de 1993: "resultaría equivocado derivar del deber de velar por la vida y la salud de los internos, una responsabilidad general del Estado garantizadora de la exclusión de cualquier daño que aquellos sufran, proceda de una u otra causa. Lejos de ello, el examen de la relación causal es, en todo supuesto, obligado para dilucidar si un adecuado y deseado funcionamiento del servicio, hubiera hecho posible que los sucesos discurrieran de otro modo".

Nítidamente se pronuncia el Tribunal Supremo en su Sentencia de 11 de octubre de 2001, Sala Tercera, al conocer de un caso en el que admite la existencia de Responsabilidad Patrimonial por inadecuado funcionamiento de la Administración Penitenciaria. Quizás intentando poner coto a la exagerada flexibilidad que en los últimos tiempos se ha pretendido para el reconocimiento de este tipo de responsabilidad, en la resolución enunciada reconoce, textualmente, que el carácter objetivo de la responsabilidad patrimonial no implica que: "(...) todo resultado dañoso que se produzca en el ámbito de un servicio penitenciario genera sin más responsabilidad de la Administración, aun cuando la responsabilidad patrimonial de la Administración es una responsabilidad objetiva ello no la convierte en un seguro universal, frente a todo resulta¬do lesivo que se produzca en el citado ámbito; es necesario que entre el resultado dañoso y el funcionamiento del servicio exista una relación de causalidad y que ésta no existe cuando se rompe como consecuencia del actuar del administrado o el resultado sea com¬pletamente ajeno al funcionamiento de la Administración por más que se haya producido en el ámbito de una dependencia pública".

De esta forma, cuando no queda absolutamente probada, la concurrencia de un defectuoso desenvolvimiento del servicio público entendiéndose que el daño obedece a culpa exclusiva de la víctima.