Tribunal Superior de Justicia ANDALUCÍA (GRANADA) SALA SOCIAL sec. 2ª
SENTENCIA: 2476/2006 rec. 1052/2006 S 20/09/2.006.
Pte: Horcas Ballesteros, Rafaela.

MAGISTRADOS.
ILTMO. SR. D. EMILIO LEON SOLA
ILMO. SR. D. JUAN C. TERRON MONTERO
ILTMA. SRA. DÑA. RAFAELA HORCAS BALLESTEROS


     La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía con sede en Granada, compuesta por los Iltmos. Sres. Magistrados que al margen se indican, ha pronunciado

EN NOMBRE DEL REY

     La siguiente:

SENTENCIA

     En el recurso de Suplicación núm. 1052/2.006, interpuesto por AGRICOLA SERRANO S.L. contra Sentencia dictada por el Juzgado de lo Social núm. UNO DE LOS DE GRANADA en fecha 16 de Noviembre de 2005 en Autos núm. 366/05, ha sido Ponente la Ilustrísima Sra. Magistrado Dña. RAFAELA HORCAS BALLESTEROS.


ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- En el Juzgado de referencia tuvo entrada demanda interpuesta por DON FRANCISCO GIL SERRANO en reclamación sobre CONTRATO DE TRABAJO contra AGRÍCOLA SERRANO S.L. En la ciudad de Granada a Veinte de Septiembre de dos mil seis, admitida a trámite y celebrado juicio se dictó sentencia en fecha 16 de Noviembre de 2006, por la que se estimó la demanda.

SEGUNDO.- En la sentencia aludida se declararon como hechos probados los siguientes:
  "1°.- El actor D. Francisco Gil Serrano, trabajó en la empresa demandada, con domicilio social en La Hoya-Lorca (Murcia), desde 24-04- 04 en virtud de contrato de trabajo para obra o servicio determinado, con la categoría profesional de Peón (obrero eventual) y salario según convenio, estando situado el centro de trabajo en La Puebla de D. Fadrique (Granada).
  2º.- La empresa demandada adeuda a la parte actora, según afirma ésta, la cantidad de 4.441,16 € correspondientes a diferencias en el salario base y falta de pago de horas extraordinarias, conforme al desglose que figura en la demanda y que se da por reproducido.
3º.- Obran en autos nóminas correspondientes al periodo reclamada, justificantes de jornadas realizadas y diarios de movimientos de trabajadores, que se dan por reproducidas.
4º.- Con fecha 27-04-05 se intenta sin efecto, conciliación previa ante el Centro de Mediación Arbitraje y Conciliación de la Delegación Provincial de Trabajo de la Junta de Andalucía".

TERCERO.- Notificada la sentencia a las partes, se anunció recurso de suplicación contra la misma por el letrado DON ANTONIO CUADROS CASTAÑO, en nombre y representación de AGRÍCOLA SERRANO S.L, recurso que posteriormente formalizó, siendo en su momento impugnado por el contrario.

Recibidos los Autos en este Tribunal, se acordó el pase de los mismos al Ponente, para su examen y resolución.


FUNDAMENTOS DE DERECHO

ÚNICO.- Frente a la Sentencia de procedencia recaída en materia de contrato de trabajo, se articula el presente escrito de Suplicación por la empresa demandada, a través de un motivo con amparo procesal en el art. 191 .a} de la LPL en el cual se interesaba reponer los autos al estado en que se encontraban en el momento de haberse infringido normas o garantías de procedimiento que hayan causado indefensión concretamente del art. 81.1 de la LPL en relación con el art. 24 de la C .E. así como infracción del artículos 80.c ) de la LPL y 399 párrafo 3 de la LEC y doctrina jurisprudencial que se cita por el recurrente, así como infracción de lo dispuesto en el art. 97.2 de la LPL en relación con el art. 24 de la C. E.
     Posteriormente al ampara del art. 191.c de la LPL como segundo motivo expuesto por el recurrente se denuncia infracción del art. 1156, 1255,1091 y 1256 del CC, art. 5 del ET y art. 29,3,34 1 y 2 y 35 del mismo texto y doctrina del Tribunal Supremo que se cita.
     Primeramente hemos de decir que para que pueda estimarse el recurso de suplicación por quebrantamiento de forma y se declare la nulidad de actuaciones han de concurrir los siguientes requisitos:
  - Infracción de normas o garantías del procedimiento.
  - Existencia de indefensión.
- Protesta previa en el momento procesal oportuno.

     Por tanto, no toda infracción de norma procesal dará lugar a la nulidad por quebrantamiento de forma, siendo preciso que la misma haya provocado a la parte consecuencias negativas, limitando sus posibilidades efectivas de defensa y contradicción, siendo la indefensión, el alma de la nulidad.

     La indefensión no ha de ser meramente formal, sino también material, incumbiendo al recurrente demostrar que el error judicial anuló o limitó sustancialmente los derechos inherentes a su calidad de parte en el proceso (sentencias del Tribunal Constitucional de 29 de noviembre de 1985, 5 de octubre de 1989 y 25 de abril de 1994 y del Tribunal central de Trabajo de 3 de junio de 1974 y 23 de enero de 1987).

     Por otra parte, el artículo 97 de la Ley de Procedimiento Laboral establece que en la sentencia, el Magistrado "apreciando las elementos de convicción, declarara expresamente los hechos que estime probados"; y este precepto ha sido reiteradamente interpretado por el Tribunal Supremo en el sentido de que el Magistrado a quo está obligado a recoger en la declaración fáctica de su sentencia todos los hechos que pueden resultar de interés para resolver la cuesti6n debatida, y no sólo los que basten a dicho Juzgador de instancia para dictar la sentencia que él estima correcta, sino que deber hacerlo con la amplitud precisa para que el Tribunal ad hoc pueda decidir, del modo que dicho Tribunal considera justo, las pretensiones deducidas (sentencias del Tribunal Supremo de 6 de marzo de 1987, 7 de noviembre de 1986 y 15 de julio de 1583).

     Y si aquel Magistrado no cumple esta exigencia, y los hechos que declara probados son insuficientes a los fines indicados, la consecuencia obligada es la anulación de la sentencia que haya dictado y todas las actuaciones posteriores, a fin de que se dicte otra que cumpla adecuadamente lo que ordena el citado artículo 97 de la Ley de Procedimiento Laboral y se expresen en ella unos hechos probados suficientes y completos; y como esta exigencia de los hechos probados es de derecho necesario, al afectar al orden público del proceso, procede decretar dicha nulidad incluso de oficio, como han precisado las sentencias del Tribunal Supremo de 20 de enero de 1984, y 15 de julio de 1983, entre otras.

     Sobre tales premisas la Sala, analizando el contenido de la resultancia fáctica de la sentencia combatida, entiende que el motivo de nulidad debe ser acogido sin entrar a analizar el siguiente motivo del recurso, ya que de dicha Sentencia no se recoge como probado las horas extraordinarias que se han acreditado o probado siendo esto fundamental para que la parte contraria pueda combatir la misma por vía de revisión de hechos probados en el recurso de suplicación puesto que tal y como aparece redactado el hecho probado de la sentencia, puesto que utilizando la formulada de "se da por reproducido" simplemente se remite a dicha prueba pero de la misma no se valora la que se considere acreditada para posteriormente y una vez fundamentado jurídicamente sacar la conclusión o fallo provocándose la consiguiente indefensión a la empresa demandada.

     Por lo expuesto procede la estimación del motivo de nulidad alegado por el recurrente, y sin entrar en el fondo del asunto, y en consecuencia se anula la sentencia que se recurre en suplicación remitiendo las actuaciones para que se dicte otra por el Juzgador "a quo" en que de manera expresiva se recoja en el relato de hechos probadas aquellas circunstancias que o cantidades que se consideren acreditada como que se adeudan relativas a horas extraordinarias que se consideren probadas o no probadas.

     Vistos los artículos citados y démosle general y pertinente aplicación.


FALLAMOS

     Que con Estimación del recurso de Suplicación interpuesto por AGRÍCOLA SERRANO, S.L contra la Sentencia del Juzgado de la Social n° Uno de Granada, seguido en Autos 366/05 de fecha 16 de Noviembre de 2005, se declara la nulidad de dicha Sentencia devolviéndose las actuaciones al Juzgado de referencia para que se dicte otra en la que se detalle en el relato de hechos probados las circunstancias que se consideren acreditadas.
Procede la devolución del depósito efectuado por la parte recurrente para interponer el presente recurso de suplicación.

     Notifíquese la presente Sentencia a las partes y a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia, con advertencia de que contra la misma puede interponerse en el plazo de DIEZ DIAS Recurso de Casación para la unificación de doctrina con las prevenciones contenidas en los artículos 216 y siguientes de la Ley de Procedimiento Laboral.