Juzgado de lo Social Nº Cinco de MURCIA.
SENTENCIA: 532/2010. S 14/07/2.010
Mag: Villanueva Gallego, Félix Ignacio
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N° AUTOS: DEMANDA 0001635 / 2009.

S E N T E N C I A NUM: 532/2010

     En la ciudad de MURCIA a 14 de julio de 2010.

Vistos por el Iltmo Sr. D. FELIX IGNACIO VILLANUEVA GALLEGO Magistrado-Juez del Juzgado de lo Social n° 005 del Juzgado y localidad o provincia MURCIA los presentes autos de juicio verbal del orden laboral sobre ORDINARIO entre partes, de una y como demandante PANADERIA S S.L., asistida por D. Antonio Cuadros Castaño y de otra como demandado R. S., asistido por D. M. , INSS, TESORERIA GENERAL DE LA SEG.SOCIAL , ambos representados por Da. P M.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Que a este Juzgado correspondió por reparto la demanda iniciadora de las presentes actuaciones, en la que la parte actora terminaba suplicando se dictase sentencia condenando a la demandada a estar y pasar por lo en ella solicitado. Admitida a trámite y señalados días para los actos de conciliación y juicio, en su caso, se ratificaron las partes en sus pretensiones y en periodo probatorio se admitió y practicó la prueba que figura en el acta, elevándose a definitivas las conclusiones y quedando el juicio visto para sentencia.


HECHOS PROBADOS

PRIMERO.- El trabajador D. R. S., de nacionalidad marroquí, sufrió un accidente de trabajo el 07/11/2007, cuando prestaba sus servicios laborales como ayudante de panadería para la empresa demandante Panadería Las C S.L., con CIF B-0000000000, la que se encuentra domiciliada en la pedanía de Los Ramos (Término municipal de Murcia) en la calle A n° XXX.

SEGUNDO.- El accidente se produjo cuando en el turno de noche realizaba tareas de limpieza en una máquina pesadora, fabricada en el año 2001, la que tenía protecciones de seguridad. Ocurriendo al introducir la mano dentro de la tolva de la pesadora, lo que dio lugar a que se cortase la mano derecha con el rodillo de corte de la máquina situado en la parte inferior de la tolva.

TERCERO.- El trabajador venía realizando la tarea de limpieza de la máquina, estando ésta en marcha cuando ocurrió accidente.

.CUARTO.- Como consecuencia del accidente, el demandado 1 sufrido la amputación de los segmentos dístales 2, 3, 4 y 5 de los dedos de la mano derecha.

QUINTO.- La Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Murcia levantó acta de infracción contra la empresa Y el Equipo de Evaluación de Incapacidades elevó propuesta d e incumplimiento en materia de Seguridad e Higiene en el trabajo.

SEXTO.- El accidente sufrido por el Sr. R. S. ha dado lugar a percibir prestaciones por Incapacidad Temporal desde el 08/11/2007 al 09/11/2008. Y ha sido declarado incapaz permanente total por accidente de trabajo por resolución de 27/04/2009.

SÉPTIMO.- Fue dictada resolución por el INSS de fecha 06/07/2009 en la que se declaró la existencia de responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad por el accidente sufrido por el Sr. R. S. el 07/11/2007. Declarándose, en consecuencia, un recargo del 30 por 100 de las prestaciones a cargo exclusivo de la empresa Panadería Las Cinco Jotas S.L.

OCTAVO.- Disconforme la empresa anteriormente referida, interpuso reclamación administrativa previa el 07/08/2009, la que fue desestimada por resolución de 24/09/2009.


FUNDAMENTOS DE DERECHO

FUNDAMENTO PRIMERO.- La empresa demandante con la demanda que ha dado lugar al presente procedimiento solicita una sentencia en la que se revoque la resolución del INSS de 06/07/2009 y se declare no haber lugar a imponer recargo alguno.
     A ello se opuso el letrado del trabajador accidentado, alegando que se desestime la demanda, y fundamentando dicha petición en que el trabajador carecía de contrato de trabajo y no estaba dado de alta en Seguridad Social, y no se le había dado formación.
     Por último se opuso el INSS a la demanda, alegando que el recargo debe mantenerse por no haber recibido formación el trabajador accidentado

FUNDAMENTO SEGUNDO.- Como cuestiones previas, procede tener presente que para proceder imponer un recargo por falta de medidas de seguridad, tienen que concurrir los siguientes presupuestos:

a) Existencia de una lesión .
b) Infracción por parte del empresario .
c) Nexo causal entre el daño ocasionado y la omisión de las medidas de seguridad.

Sin que el artículo 123 de la TRLGSS , exija la concreción de una determinada medida exigida por un precepto concreto, bastando la inobservancia de medidas generales o particulares de seguridad necesarias y que todo tanto el empresario principal como los contratistas de los trabajos han de cumplir.

Los subcontratistas están obligados a cumplir para una más perfecta prevención de riesgos que puedan afectar a la vida, integridad, o salud de los trabajadores. (Sents. T. S. J. de Murcia de 27/05/1998, 11/05/1999). Lo que supone que el deber de observancia de las medidas generales o particulares de seguridad debe ser valorado con criterios de racionalidad según las máximas de diligencia ordinaria exigibles a un empresario normal. (Sents. T. S. J. de Cataluña de 01/12/1998, 15/09/2000); si bien, a partir de la promulgación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales ha quedado reforzada la responsabilidad empresarial con un enjuiciamiento más riguroso, según sentencia del T. S. DE 08/10/2001.

También como cuestión previa debe tenerse presente la conducta del trabajador, accidentado en la producción del siniestro para fijar la cuantía del recargo dentro de los límites legales (Del 30 al 50 por 100), sin que pueda existir compensación de culpas cuando tiene relevancia la conducta del empresario (Sent. T. S. J. Andalucía-Málaga de 14/07/2000). Y quedando eximida la responsabilidad de la empresa cuando carece su conducta de relevancia en el hecho causal. (Sent. T. S. J. Cantabria de 27/11/1992).

FUNDAMENTO TERCERO.- Entrando en el presente caso concreto, de las pruebas practicadas se observa que la resolución del INSS en la que se acuerda el recargo (Hecho probado 7°) se fundamenta en esencia en la falta de formación dada al trabajador, y en la misma se motivó la oposición del INSS y del trabajador a la demanda.

Ello obliga a tener presente las manifestaciones del accidentado ante la Inspección y en el juicio como que " el trabajo que se realiza en la panadería lo ha aprendido observando como lo hacía el jefe "; que había trabajado muchas veces en la masa, y que la limpieza era una práctica diaria de hasta 5 veces al día. También es necesario tener presente la prueba pericial practicada en el acto del juicio de la Sra. B. (Técnico de Riesgos Laborales), quien informó que la limpieza debía realizarse con la máquina parada; que el accidente se produjo por meter la mano con la máquina funcionando hasta el fondo de la tolva de la misma en donde existe un tornillo que causó el corte en los dedos; que la tolva no puede abrirse sin pararse la máquina; que la máquina no es antigua, es nueva y cuando inspeccionó la misma estaba en buen estado, y que su funcionamiento es muy sencillo dirigida con dos botones ( de arranque y emergencia).

El deber de observancia del empresario tiene que ser contemplado como se expone en el presente fundamento de derecho con criterios de racionalidad según las máximas de diligencia ordinaria exigibles a un empresario normal, y en concreto que la formación para el manejo de una máquina de sencillo funcionamiento y con riesgos obvios, como meter la mano en la tolva en marcha o el problema de descarga eléctrica, no exige cursos de formación por técnicos de prevención de riesgos laborales, y sí unas simples observancias y consejos cuando se inició el trabajo manejando la máquina. Lo que sin la menor duda existió cuando aprendió el trabajador cuando observaba al jefe y ante la experiencia de haber realizado la limpieza muchas veces.

De lo anteriormente expuesto, el Juzgador llega al convencimiento de que la conducta del trabajador accidentado en la producción del siniestro de limpiar la máquina sin pararla fue la causa determinante del accidente, así como que la formación en el manejo de la máquina y de sus riesgos por corte y descarga eléctrica no exige cursos de formación, bastando únicamente las enseñanzas de quien ya conocía su funcionamiento con las correspondientes advertencias de sus riesgos. Lo que sin duda existió.

En consecuencia se observa, además de una conducta imprudente de quien mete la mano en la tolva funcionando la máquina, otra conducta no imprudente del empresario de acuerdo con las máximas de diligencia ordinaria. No pudiéndose tampoco considerarse imprudencia en el caso de un hecho imprevisible como es la hipotética avería (no demostrada) en una máquina no antigua y en perfecto funcionamiento. (Informe del perito en formación de riesgos laborales). Por lo que, no existiendo la tercera de las circunstancias (nexo causal) para que proceda el recargo, procede estimar la demanda.

      Vistos los artículos antes citados y demás de general y pertinente aplicación,


FALLO

      Estimar la demanda promovida por D. Antonio Cuadros Castaño actuando en nombre y representación de la empresa Panadería J. S.L., y en consecuencia, procede dejar sin efecto la resolución del Instituto Nacional de la Seguridad Social de fecha 06/07/2007 en la que se declaró la responsabilidad empresarial de dicha empresa demandada y el recargo del 30 por 100 de las prestaciones de Seguridad Social. Condenando a D. R. S., así como a la referida Entidad Gestora y a la Tesorería General de la Seguridad Social a estar y pasar por la presente sentencia.