Tribunal Superior Justicia MURCIA SALA SOCIAL SENTENCIA: 306/2.010 rec. 193/10 S 26/04/2010.
Pte: Rodriguez Gómez, Manuel
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SALA DE LO SOCIAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MURCIA

      En la ciudad de Murcia, a veintiséis de abril de dos mil diez.

      La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma de Murcia formada por el Iltmo. Sr. Presidente D. RUBÉN ANTONIO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ, y los Iltmos Sres Magistrados D JOSÉ LUIS ALONSO SAURA y D. MANUEL RODRIGUEZ GOMEZ, ha pronunciado

EN NOMBRE DEL REY

     la siguiente:

SENTENCIA

      En el recurso de suplicación interpuesto por Don Pedro Morales Morales, contra la sentencia número 487/2009 del Juzgado de lo Social número 2 de Murcia, de fecha 9 de noviembre, dictada en proceso número 967/2009, sobre Seguridad Social, y entablado por Don Pedro Morales Morales frente a El P. A., S.A.; Ibermutuamur; Instituto Nacional de la Seguridad Social ; Tesorería General de la Seguridad Social.

      Actúa como Ponente el Iltmo. Sr. Magistrado D. MANUEL RODRÍGUEZ GÓMEZ, quien expresa el criterio de la Sala.


ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- La única instancia del proceso en curso se inició por demanda y en el que consta sentencia, en la que figuran declarados los siguientes hechos probados: "PRIMERO.- El demandante inició proceso de incapacidad temporal por enfermedad común con el diagnóstico "trastorno de conversión". El 14/11/2008 se dictó Resolución denegatoria de Incapacidad Permanente tras haber agotado el periodo máximo de dieciocho meses de percepción de la incapacidad temporal. SEGUNDO.­ El 29/12/2008 se expidió a favor del demandante una nueva baja médica por contingencias comunes con el diagnóstico de "trastorno de conversión". TERCERO. Ante la situación descrita, la Mutua Ibermutuamur , que protege tanto las contingencias profesionales como las comunes de la empresa El A S.A. donde presta servicios el accionante, resolvió que el nuevo proceso de Incapacidad Temporal no tenía efectos económicos al tratarse de la misma causa o similar de la que motivó el proceso de baja anterior, habiéndose agotado y extinguido la prestación de incapacidad temporal. CUARTO. Iniciado Expediente para la determinación de la Contingencia de la baja de 29/12/2008, el INSS dictó Resolución acordando que la citada baja médica derivada de enfermedad común. QUINTO. La base reguladora diaria asciende a 57,07 euros. SEXTO. Se agotó la vía administrativa previa. SÉPTIMO.- En el mes de Diciembre se 2008 el demandante sufrió una caída y pérdida de conciencia en el trabajo, lo que se repitió al día siguiente. El 20/01/2009 sufrió un sincope también en el trabajo. Desde el año 2006 el demandante tiene diagnosticado problemas neurológicos por crisis epilépticas."; y el fallo fue del tenor siguiente: " Que desestimando la demanda formulada por Don Pedro Morales Morales contra INSS y Tesorería General de la Seguridad Social , Ibermutuamur, El P A, S.A.; debo absolver y absuelvo a los demandados de las pretensiones deducidas en su contra".

SEGUNDO.- Contra dicha sentencia se interpuso recurso de suplicación por el Letrado Don Antonio Cuadros Castaño , en representación de la parte demandante, con impugnaciones, de una parte, del Letrado Don G. M.-A. R. ­ F, en representación de la parte demandada, El P A, S.A., y de otra parte, por la Letrado , Doña M. J. I. M., en representación de la parte demandada, Ibermutuamur.


FUNDAMENTOS DE DERECHO

FUNDAMENTO PRIMERO.- El actor Don Pedro Morales Morales, presentó demanda, sobre reconocimiento de subsidio de incapacidad temporal, contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social , la Tesorería General de la Seguridad Social , Ibermutuamur y El P. A., S.A., en reclamación de que se declarase su derecho a percibir el subsidio de incapacidad temporal desde el 29 de diciembre de 2008, en que inició dicho proceso, y que nada tiene que ver con otro proceso anterior de incapacidad temporal, y ello por derivar de un siniestro sucedido en el trabajo; demanda que fue desestimada por el Juzgado " a quo " al considerar que los dos procesos de incapacidad temporal tienen la misma causa y son de origen común, aún cuando la pérdida de conciencia se produjese en el trabajo, sin que hubiese mediado entre uno y otro proceso un período superior a seis meses, y sin que se haya emitido la baja a los exclusivos efectos de la prestación económica de incapacidad temporal.
      Frente a dicho pronunciamiento se interpone recurso de suplicación por la parte actora; basado, en primer lugar, en la nulidad de la sentencia recurrida, con conformidad con el artículo 191,a) de la Ley de Procedimiento Laboral; en segundo lugar, en la revisión de los hechos probados, al amparo del artículo 191, b) de la Ley de Procedimiento Laboral; y, en tercer lugar, en el examen del derecho aplicado, a tenor del artículo 191, c) de la Ley de Procedimiento Laboral, por vulneración del artículo 131 bis. l y 2 de la Ley General de la Seguridad Social y de la sentencia del TS de 15 de julio de 2009, así como del artículo 115.1, 2, e) y f) y 3 de la Ley General de la Seguridad Social.

FUNDAMENTO SEGUNDO.- En cuanto al primer motivo de recurso, se interesa por la parte recurrente la nulidad de la sentencia recurrirla por entender que el hecho probado primero de la misma viene a constituir un elemento predeterminante del fallo ya que desvía su atención sobre la cuestión objeto de esta litis, como es el accidente de trabajo sufrido por el actor el día 26 de diciembre de 2008.

      La Mutua y empresa demandadas se oponen a este motivo de recurso.

      Vistas las alegaciones de las partes, la Sala no aprecia predeterminación del fallo en el relato del hecho probado primero de la sentencia recurrirla, en el cual el Magistrado de instancia se ha limitado a hacer constar, tal como resulta de la prueba practicada, que el actor inició proceso de incapacidad temporal por enfermedad común con el diagnóstico de trastorno de conversión, así como la resolución dictada al efecto de denegar la incapacidad permanente tras haber agotado el período máximo de incapacidad temporal, todo lo cual integra unos datos objetivos que dimanan del material probatorio aportado a los autos; por todo lo cual debe desestimarse este primer motivo de recurso.

FUNDAMENTO TERCERO.- Como segundo motivo de recurso se solicita la revisión del hecho probado primero de la sentencia recurrirla para que se haga constar que " El actor Don Pedro Morales Morales venía trabajando por cuenta y orden de la Empresa EL POZO como Oficial 1 a charcutero con promedio de salario mensual de 1.722,28 € y 60,59 € diarios. El día 26 de diciembre de 2008 a las 12 horas, mientras estaba prestando servicios en la empresa poniendo tapas a las latas de choped, se sintió mareado, solicitando la ayuda de su compañera Eulalia Núñez Martínez, que le ayudó a ponerse en el suelo Junto con varios compañeros más, perdiendo la conciencia, siendo atendido por el ATS de la fábrica y llevado a la clínica, al día siguiente, 27 de diciembre de 2008 sufrió pérdida de conciencia en el trabajo" , lo que se apoya en los medios de prueba citados por la parte recurrente, pero tal revisión se ha de rechazar ya que no aporta nada necesario y trascendente para resolver el caso que nos ocupa, bastando con el relato que se recoge en el hecho probado séptimo de la sentencia recurrirla, pues lo determinante es la naturaleza de la baja de 29 de diciembre de 2008.
      Asimismo, se solicita la revisión del hecho probado segundo de la sentencia recurrirla, relativo a la baja médica emitida el 29 de diciembre de 2008, para que se haga constar que " El actor desde el 29-12-2008 inició proceso de Incapacidad, diagnosticándose Histeria y Trastorno de Conversión. Anteriormente, el Instituto Nacional de la Seguridad Social con fecha 30-10-2008 había dictado Resolución notificada al actor en la que se la había desestimado el reconocimiento de incapacidad permanente, diagnóstico "trastorno de ansiedad". El actor tuvo anteriormente un proceso de I.T. desde el 23-10- 2006 a 5-03-2008 con el diagnóstico Faringitis Aguda ", lo que se sustenta en los medios de prueba alegados por la parte recurrente; revisión fáctica que no puede aceptarse ya que, por un lado, el documento del folio 201 de los autos (parte médico de baja) pone manifiesto que el actor fue dado de baja el 29 de diciembre de 2008 por el facultativo de los servicios médicos de la Seguridad Social con el diagnóstico de trastorno de conversión derivado de enfermedad común, por lo que no se aprecia error de valoración de dicho medio de prueba por parte del Magistrado de instancia, y, por otro lado, el resto del relato fáctico carece de trascendencia para decidir el caso que nos ocupa, como después se dirá.
      Tanto en una como en otra revisión fáctica, no se aprecia error o equivocación por parte del Magistrado de instancia en la valoración de los medios de prueba que le han llevado a formar su convicción sobre el particular, y que valora en su resolución; a lo que ha de unirse que, en reiteradas sentencias de esta Sala, y manteniendo un criterio constante y uniforme, se ha puesto de manifiesto que no es posible sustituir el imparcial criterio alcanzado por la Magistrada de instancia al declarar probados unos i determinados hechos, y previa valoración conjunta de toda la prueba practicada, por el más subjetivo de parte en legítima defensa de sus intereses, conforme a las facultades que al Juzgador "a quo" le han sido otorgadas por el artículo 97.2 de la Ley de Procedimiento Laboral.

     Por todo lo cual debe desestimarse este segundo motivo de recurso.

FUNDAMENTO CUARTO.- Respecto del tercer motivo de recurso, se alega la infracción del artículo 131 bis. l y 2 de la Ley General de la Seguridad Social y de la sentencia del TS de 15 de julio de 2009, así como del artículo 115.1, 2, e) y f) y 3 de la Ley General de la Seguridad Social , a cuyo efecto hemos de partir de los hechos declarados probados por la sentencia recurrida, y en el hecho probado primero se detalla que el actor inició proceso de incapacidad temporal por enfermedad común con el diagnóstico de "trastorno de conversión ", y en 14 de noviembre de 2008 se denegó la incapacidad permanente por agotamiento del período máximo de dieciocho meses de percepción de la incapacidad temporal, por lo que de ello se ha de deducir que el subsidio de incapacidad temporal se extinguió por agotamiento del plazo de incapacidad temporal y el actor fue dado de alta médica sin declaración de incapacidad permanente, pues ésta. fue denegada y, por tanto, debía incorporarse al trabajo; mientras que en el hecho probado segundo se hace constar que el 29 de diciembre de 2008 se emitió nueva baja médica por contingencias comunes con el diagnóstico de " trastorno de conversión ", lo que pone de manifiesto que cada uno de los procesos de incapacidad temporal mencionados han tenido como patología subyacente un trastorno de conversión, y que entre la finalización del primero de ellos y el inicio del segundo no han transcurrido más de seis meses, por lo que, de conformidad con el artículo 131 bis.l, párrafo segundo, el actor sólo podría generar un nuevo proceso de incapacidad temporal si media un período de actividad laboral superior a seis meses o si, a través de los órganos competentes para evaluar, calificar y revisar la situación de incapacidad permanente del trabajador, se emite parte de baja a los exclusivos efectos de la prestación económica de incapacidad temporal, pero la parte recurrente insiste en que el Instituto Nacional de la Seguridad Social , ante la presencia de una nueva baja médica por idéntica patología que la anterior, se ha limitado a denegar el subsidio de incapacidad temporal por no haber mediado un período de actividad superior a seis meses entre el alta médica del primer proceso de incapacidad temporal y la posterior baja médica en aplicación de la primera alternativa del precepto, y sin hacer uso de la segunda posibilidad, a cuyo efecto la sentencia del TS -Sala de lo Social- de 13 de julio de 2009(rec 2576/2008) tiene declarado que "Tras la adición del referido párrafo por la DA 48-citada, el nuevo art. 131 bis LGSS dispone que:

     "En el supuesto de que el derecho al subsidio se extinga por el transcurso del plazo máximo establecido en el apartado a) del número 1 del arto 128 y el trabajador hubiese sido dado de alta médica sin declaración de incapacidad permanente, sólo podrá generarse un nuevo proceso de incapacidad temporal por la misma o similar patología si media un período de actividad laboral superior a seis meses o si el Instituto Nacional de la Seguridad Social , a través de los órganos competentes para evaluar, calificar y revisar la situación de incapacidad permanente del trabajador, emite la baja a los exclusivos efectos de la prestación económica incapacidad temporal".

     Entiende el INSS que de acuerdo con lo dispuesto en el citado artículo, dicho Instituto será el único competente para determinar si una nueva baja médica que se produzca dentro de los seis meses siguientes al alta médica por la misma o similar patología, tiene o no efectos económicos.

      Ciertamente, lo dispuesto en el nuevo art. 131 bis significa que, una vez extinguido un período de IT, en los casos de recaída en la misma o similar enfermedad, cuando no hayan transcurrido seis meses de actividad laboral, el trabajador no genera el derecho al subsidio salvo que el INSS así lo declare emitiendo una baja a los solos efectos de la prestación económica por incapacidad temporal, previo informe de los facultativos evaluadores (EVI). Ahora bien, lo que se discute es si es facultad discrecional del INSS, la de acudir a dichos informes y resolver en consecuencia.

      Según la tesis mantenida por la sentencia recurrida, el trabajador podría recibir el parte médico de baja del correspondiente facultativo del Sistema Público de Salud, pasando a situación de incapacidad temporal, con los efectos suspensivos del contrato de trabajo, pero sin derecho a la prestación económica consiguiente, salvo que el INSS, previo informe del Equipo Evaluador de Incapacidades, así lo determine emitiendo "la baja a los solos efectos de la prestación económica por incapacidad temporal", s iendo facultad discrecional del INSS la emisión de dicha baja.

      No obstante, el nuevo precepto no señala que de forma cuasi automática proceda la denegación de los efectos económicos si falta un periodo de seis meses de actividad, de modo que el INSS pueda denegar dichos efectos sin más justificación que la falta de dicho periodo de actividad intermedia. El precepto señala que hay dos posibilidades de que se reconozcan efectos económicos a la nueva baja por IT: el transcurso de seis meses de actividad o que el INSS a través de los órganos competentes para evaluar, calificar y revisar la situación de incapacidad permanente del trabajador, emita la baja a los exclusivos efectos de la prestación económica de incapacidad temporal.

      Llegados a este punto, parece que el criterio por el que la Entidad Gestora decida si procede o no reconocer los efectos económicos a este nuevo período de IT, no puede ser discrecional. Ciertamente el parte de baja del facultativo de los Servicios Sanitarios de la SS , produce el efecto de suspender el contrato de trabajo, pero luego debe ser el INSS quien, oído su órgano de evaluación, decida si esta nueva baja por IT tiene o no efectos económicos, al no haber transcurrido más de seis meses de actividad laboral.

      Ello implica entender que la finalidad perseguida por la reforma legal es introducir un mecanismo para evitar que una vez agotado un anterior período de incapacidad temporal sin declaración de incapacidad permanente y no transcurridos seis meses de actividad laboral, por un simple parte médico de baja por recaída, por la misma o similar patología, se inicie sin más, un nuevo período de incapacidad temporal.

      Por ello la decisión del INSS no puede basarse en el único argumento de que se trata de la misma o similar patología y que no median seis meses de actividad laboral, sino que parece razonable el criterio de la sentencia referencial, aunque lo cierto es que no hace pronunciamiento alguno sobre la nueva redacción dada al artículo 131 LGSS.

      Consecuentemente, la denegación de efectos económicos a la situación de baja médica, no es una facultad discrecional del INSS sino que debe basarse en un elemento objetivo que permita justificar la denegación de tales efectos. Y es la justificación sobre el estado actual del trabajador que ha obtenido esa baja médica, sobre lo que debe pronunciarse el INSS para fundar su decisión.

      En el caso que nos ocupa, la Entidad demandada, ante el parte de baja médica, no ha argumentado nada referente a la inexistencia de una patología que limite la capacidad funcional de la demandante, limitándose a denegar los efectos económicos por los motivos antes expuestos. Por ello, la sentencia referencial, al estimar la pretensión actora, es la que aplica la buena doctrina" .

      La aplicación de tal doctrina al caso de autos nos lleva a la estimación del recurso en este extremo, ya que el Instituto Nacional de la Seguridad Social se ha limitado a denegar el subsidio de incapacidad temporal por tratarse de la misma o similar patología y que no median seis meses de actividad laboral, pero no ha argumentado nada referente a la inexistencia de una patología que limite la capacidad funcional del demandante, por lo que se ha de reconocer el derecho al subsidio interesado.

      Sin embargo, no puede merecer acogida favorable la segunda de las infracciones normativas expresadas, ya que ha quedado suficientemente acreditado en autos que el actor venía sufriendo de problemas neurológicos por crisis epilépticas desde el año 2006, y que el trastorno de conversión no es más que una manifestación neurológica, que le provoca crisis comiciales con pérdida de conciencia, como así lo argumenta el Magistrado de instancia, y se acepta por la Sala , con apoyo en el expediente administrativo que se aporta por el Servicio Murciano de Salud, por lo que en ningún caso puede sostenerse, por falta de acreditación al respecto, que la pérdida de conciencia que sufrió el actor en el centro de trabajo tuviese un origen laboral, sino que, como se ha dicho, es de carácter común; por lo que la presunción contendida en el artículo 115.3 de la Ley General de la Seguridad Social ha quedado desvirtuada, tal como ya se ha mencionado, sin que pueda apreciarse infracción alguna por inaplicación del citado precepto, pues tanto la caída y pérdida de conciencia por parte del trabajador en el centro de trabajo tienen un desencadenante de origen neurológico por tanto deriva de enfermedad común, y no por causas laborales.

      Por todo ello, debe estimarse parcialmente el recurso de suplicación planteado declarando el derecho del actor a percibir el subsidio de incapacidad temporal por contingencias comunes, derivado de la baja médica de 29 de diciembre de 2008, cuyo extremo se revoca a sentencia recurrida.

FALLO

      En atención a todo lo expuesto, la Sala de lo Social de este Tribunal, por autoridad que le confiere la Constitución , ha decidido:

      Estimar en parte el recurso de suplicación interpuesto por Don Pedro Morales Morales , contra la sentencia número 487/09 del Juzgado de lo Social número dos de Murcia, de fecha 9 de noviembre de 2009, dictada en proceso número 967/09, sobre prestación de incapacidad temporal, y entablado por don Juan Lorente Correas frente al Instituto Nacional de la Seguridad Social , la Tesorería General de la Seguridad Social , Ibermutuamur y El P. A., S.A., y revocar, como revocamos, el pronunciamiento de instancia, declarando el derecho del actor a percibir el subsidio de incapacidad temporal por contingencias comunes, derivado de la baja médica de 29 de diciembre de 2008.

      Dese a los depósitos, si los hubiera, el destino legal.

      Notifíquese esta sentencia a las partes y al Ministerio Fiscal de este Tribunal Superior de Justicia.